martes, septiembre 21, 2021
InicioHistórico1921 El CentenarioLos regalos de las colonias

Los regalos de las colonias

No sólo los peruanos, especialmente los afincados en Lima, celebraron a lo grande el Centenario de la Independencia Nacional, también se sumaron algunas de las colonias extranjeras con regalos para perennizar la conmemoración centenaria y agradecer la acogida generosa que recibían del Perú.

La idea original había sido que esos obsequios se entregasen entre 1921 y 1924, es decir, entre el centenario de la proclama de la Independencia del Perú por parte del Libertador don José de San Martín, que se cumplía el 28 de julio de 1921, y el de la Batalla de Ayacucho, celebrado el 9 de diciembre de 1924, que selló la independencia de la dominación de España en América.

Colonia Italiana

Animada por don Gino Salocchi, obsequió uno de los más bellos regalos, el Museo de Arte Italiano, inaugurado en 1924, el cual está abierto al público hasta el día de hoy, en su lugar originario, en el Parque Neptuno.

Se inauguró con seis salas y más de 200 obras de arte el 23 de marzo de 1924 en el antiguo Parque Neptuno, hoy convertido en Parque de los Museos.

Este obsequio fue promovido don Gino Salocchi y el encargado del proyecto fue el Arquitecto Milanés Gaetano Moretti quien también realizó La Fuente China.

El museo esta ubicado en la segunda cuadra de la Av. Paseo de la República, en el Centro Histórico de Lima y cuenta con un amplio jardín, estacionamientos y seis salas para la exposición de su colección permanente y de las exposiciones itinerantes que allí se realizan. En la sala 2 se encuentra un vitral inspirado en “La Primavera” de Sandro Botticelli.

A través del edificio, tanto en diseño como en elementos decorativos, queda representado el arte italiano del pasado: elementos de la arquitectura de Bramante, relieves y detalles decorativos inspirados en Donatello, Ghiberti, Miguel Ángel y Botticelli.

La fachada se completa con los escudos de las principales ciudades italianas y dos gigantescos mosaicos, hechos por la Asociación de Mosaicistas Venecianos, con los personajes más notables de la historia de Italia. Colección

La primera selección de las obras que pertenecerían a la colección permanente del museo se realizó bajo la curaduría de Mario Vannini Parenti adquiriendo una donación superior a 200 obras, entre esculturas, pinturas, dibujos, grabados y cerámicos, de forma que quedaran representados artistas de todas las regiones de Italia.

Colonia Alemana

La colonia que representó Alemania, una de las más antiguas afincadas en el Perú, obsequió una torre con reloj, que está ubicada en el Parque Universitario.

Este monumento contiene un mecanismo conectado a una serie de campanas que hacía que, a las doce del mediodía, tañese el Himno Nacional del Perú. Como muchos encantos que tiene nuestra ciudad, la torre fue cayendo en el olvido, y en este caso por falta de mantenimiento dejó de tocar el himno durante muchos años.

Durante la gestión municipal de Alberto Andrade Andrade la torre fue restaurada y su mecanismo, una vez reparado, se puso otra vez en marcha.

Colonia Belga

Esta colonia, que había pasado por todas las etapas de la vida en el Perú obsequió un monumento del escultor belga Constantin Meunier (1831—1905), que representaba a un estibador.

Esta pieza de bronce, de 2,10 metros de altura, fue inaugurada por el presidente Leguía en junio de 1922. Se ubicó al comienzo de la avenida Leguía, lugar que hasta hoy conserva.

La presencia belga en el Perú se manifestó casi siempre a través de la docencia en distintas disciplinas del saber. Tal vez lo más saltante fue el impulso que le dio a la entonces Escuela de Agronomía, a partir de la cual se formó la Universidad Nacional Agraria La Molina.

Colonia Británica

Aficionados a los deportes los ingleses optaron por obsequiarle al Perú un estadio en el que se pudiese hacer campeonatos haciendo la reconstrucción y ampliación sobre el terreno que anteriormente ocupaba el Estadio Guadalupe y al que se le bautizó como Estadio Nacional de Lima. El Comité Británico del Centenario estuvo presidido por el general Archibald Cooper e integrado por los señores P. L. Bachelor, N. Xison, Malcolm Grant y Robert Wakeham; este último era, en ese tiempo, el comandante general del Cuerpo de Bomberos.

El planteamiento inicial contemplaba la construcción de un gran complejo deportivo y por ello su construcción demoró varios años. El Nacional contaba con una tribuna preferencial de madera y algunos palcos laterales a nivel del piso, lo que lo convertía en un estadio de estilo simple. Contaba también con una cancha auxiliar sin tribunas. Además, una piscina olímpica donada por la colonia japonesa en 1935.

Con una capacidad para 6.000 personas, el Estado ubicado en la Urbanización de Santa Beatríz fue inaugurado en julio de 1923. En 1951, durante el gobierno del presidente Manuel A. Odría, el Estadio Nacional de Lima fue cerrado y derruido para dar paso a la construcción del actual Estadio Nacional.

Colonia Francesa

Los franceses obsequiaron la actual Plaza Francia, anteriormente llamada Placita de La Recoleta, que incluye una estatua a La Libertad y está realzada por 24 bancas sobre un piso de lajas y la fachada negótica de la Iglesia de La Recoleta.

La plaza ha sido restaurada, aunque aún no se le ha devuelto la antorcha que le robada.

También destacan en ella monumento en bronce del padre Dinthillac, fundador de la Pontificia Universidad Católica del Perú y la placa conmemorativa al almirante francés Bergasse du Petit Thouars, por su participación en la defensa de Lima durante la ocupación del invasor chileno en 1880.

Colonia China

Obsequió la Fuente Monumental, hecha en Italia por el escultor Mario Vannini que aun se puede ver en el Parque de la Exposición con un mensaje de fraternidad universal entre las razas representado por la escultura en la parte superior.

 

Colonia Estadounidense

Donó una fuente ornamental de bronce que está ubicada frente a la residencia del embajador de ese país, en la avenida Arequipa. Donó la estatua de Jorge Washington y la estatua de las Tres Gracias.

Colonia Palestina

Fue el único obsequio que no se encuentra en Lima, sino en la ciudad de Arequipa.

Colonia Española

Obsequió “El Arco de la Amistad”, una construcción morisca inicialmente construido en el año 1924 y cuyo autor es desconocido, fue derrumbado en 1938 para ampliar la avenida Arequipa.

Su edificación empezó en agosto de 1921, y la comunidad española lo entregó como regalo a la ciudad de Lima en julio de 1924.

En 1938, el presidente peruano Oscar Benavides ordenó la demolición del monumento, aludiendo a los problemas de tránsito que éste ocasionaba.

La destrucción de este símbolo de los lazos de amistad entre Perú y España causó malestar en la colonia española, e incluso algunos interpretaron la orden de Benavides como un acto de venganza política contra el ex presidente Leguía.

En el año 2001, el alcalde de Santiago de Surco, Carlos Dargent y la Colonia Española con la presencia de los Reyes de España, inauguraron el nuevo Arco de la Amistad, de 29 metros de altura, copia fiel de su predecesor, ubicado en el Parque de la Amistad en la avenida Caminos del Inca.

Colonia Japonesa

Regaló el monumento a Manco Cápac ubicado en el distrito de La Victoria.

Se encargó la obra al escultor David Lozano y en 1922 se efectuó la ceremonia de inicio, estuvo ubicada en el cruce de las avenidas Grau y Santa Teresa, a la que después se llamaría avenida Manco Cápac. Luego, la obra sería trasladada a su ubicación actual.

Una serie de contratiempos y el incumplimiento del contrato por parte del escultor demoraron la obra, que finalmente fue inaugurada el 5 de abril de 1926.

El monumento demoró en realizarse tres años, nueve meses y 21 días y costó aproximadamente 113,500 soles.

A la fecha el monumento de Manco Cápac se mantiene imponente en el corazón del parque que lleva su nombre, en La Victoria.

RELATED ARTICLES

24 Comentarios

Dejar comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Advertisment -

Most Popular