miércoles, agosto 4, 2021
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Dos siglos de poesía peruana a la luz de los primeros vates que eligieron resguardar su identidad

Breve antología de los vates de principios del siglo XIX rescatados por Rubén Vargas Ugarteche y Félix Denegri Luna. Son versos que corresponden a distintos poemas

Poesía del siglo XIX hecha en el Perú. Foto: Freepik.

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PERÚ BICENTENARIO

Estos son algunos de los anónimos precursores de la poesía peruana, y estos son algunos de sus versos. Figuran en un casi desconocido capítulo de la historia de la literatura peruana, ello gracias a que así quedaron registrados para la posteridad por dos grandes peruanistas e historiadores: Rubén Vargas Ugarteche y Félix Denegri Luna.

Se trata de varios poetas anónimos que mostraron su arte durante la etapa de la independencia al describir su época utilizando, entre otros elementos, la gastronomía, lo cual ratifica el valor de este patrimonio nacional desde los albores republicanos.

La gastronomía fue un recurso para expresar sus ideas y pensamientos en tiempos de cambios. El anonimato sirvió para cuidar la vida durante la guerra emancipadora. Era principios del siglo XIX, es decir durante el fin de la época colonial y el inicio de la república.

Hicimos y presentamos esta breve antología para traer a la actualidad aquellas creaciones con contenido gastronómico. Son 7 versos que corresponden a 7 poemas distintos.

Se trata de la influencia de la gastronomía en el arte creativo. Es una obra que tiene unos 200 años de antigüedad, es decir mucho antes que nacieran José Santos Chocano (1875) y César Vallejo (1892), por citar dos ejemplos. La valoración no es artística, sino histórica.

A 1814 se remontan los dos primeros versos, los cuales fueron escritos tras los tempranos sucesos independentistas de Huánuco y Huamalíes. Fueron rescatados y publicados en 1951 por el jesuita e historiador Rubén Vargas Ugarteche (1886-1975), en “Nuestro Romancero”.

El primer verso dice:

“Arequipa ha dado el sí / Y Cusco la seguirá,

con La Paz, pero entretanto,

arrebujada en su manto / ¿La zamba vieja que hará?

Dirá con mucho gracejo:

Vayan todos a la porra / Yo quiero mi mazamorra

Y no exponer mi pellejo”.

Aquí es importante considerar que con la expresión “zamba vieja” se alude a la ciudad de Lima.

El segundo verso señala:

“Arequipa ha dado el sí

La indiecita seguirá

 La zamba vieja ¿qué hará?

Sufrir jeringas de ají”.

Aquí cuando el poeta dice “la Indiecita…”, se refiere a la ciudad de Cusco.

A continuación los 5 versos de los 5 poemas que figuran en 5 hojas sueltas distintas. Forman parte de la biblioteca de quien fuera el diplomático e historiador Félix Denegri Luna (1919-1998).

Los dos primeros versos pertenecen a dos hojas sueltas que fueron publicadas por la Imprenta de San Jacinto. La referencia es que se trata de escritos que circularon entre el 9 de julio de 1821 y el 19 de enero de 1822.

La primera hoja lleva por título “Diablura primera”, aquí sus versos:

“Mejor nos hubiera sido /  Vivir en el cieno y lodo

De nuestros países, comiendo / Nabos, rábanos y bollos

Que venir después de llenos / De brea, manteca y mogo

A ser por nuestra ambición / El más mísero despojo”.

La segunda hoja lleva el título de “Diablura segunda”, y en el tiempo se ubica entre el 19 de enero al 25 de febrero de 1822.

“Permite nos traslademos / A nuestros tristes villorrios

A purgar con el pellejo / Tantos crímenes montruosos

Y comer maíz y centeno / En vez de pan y bizcocho

Nos asistan: pronto pronto

Aprisa con las plegarias / En las botellas y pomos

De chinganas y bodegas / Que se largan los morotos”.

La tercera hoja suelta, con sello de la Imprenta de Huérfanos, lleva por título “Viva la Patria, Testamento de los godos”. Uno de sus versos es este:

“A Dios destinos y empleos / A Dios ricos Almacenes

A Dios tiendas de comercio / A Dios bodegas, cafees

A Dios chacras, A Dios huertos

A Dios quanto hay que ser / En el americano suelo”.

La cuarta hoja, de 1821, lleva por título: “Al rey. A los habitantes del Perú”. De este poema presentamos el siguiente verso:

“Según pongo en el papel  / Concluirá la jornada

En tragedia desgraciada / De dura bala y cordel;

Algo probasteis de miel / Al entrar al rico Lima,

Acíbar bebed encima / Por postre de las maldades

Y el renombre de la Serna / No se pierda en las edades”.

Este es el quinto verso de este poema llamado “Anacreontica” (título que remite al poeta griego Anacreonte). Es de 1821.

“Comamos, bebamos / Y alegres brindemos

Porque la discordia / Huya de este suelo”.

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1 Comentario

  1. Me encanta la dedicación que le pones a cada uno de tus artículos.

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