miércoles, septiembre 22, 2021
InicioDestacadosEl primer asesino del 2003 dejó siete lecciones a la OMS para...

El primer asesino del 2003 dejó siete lecciones a la OMS para evitar un COVID, pero apareció en el 2019

Hace 16 años la OMS advirtió en un documento de balance de heridos y muertos realizado tras el primer coronavirus: “Si el SRAS vuelve a aparecer durante una temporada de gripe, los sistemas de salud de todo el mundo quedarán sometidos a una presión extrema. La respuesta internacional del 2003 a la enfermedad servirá de modelo para las futuras estrategias de lucha contra epidemias infecciosas”. Presentamos aquí las siete lecciones

Investigación ÍTALO SIFUENTES ALEMÁN

PERÚ BICENTENARIO 20/04/2020

Foto: RTVE.

“Enseñanzas de una nueva enfermedad”, es uno de los capítulos del documento de análisis e informe que la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió en el 2003, cuando en abril de ese año los 30 países afectados desde noviembre de 2002 por el SRAS ya habían declarado tener bajo control a esta enfermedad respiratoria epidémica que, a esa fecha, les había causado la muerte de unas mil personas en total (e infectado a unas 8 mil personas).

La reciente revisión de los archivos públicos de este organismo, para esta investigación periodística sobre la aparición, tratamiento y consecuencias del SRAS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo), permite dar a conocer las siete lecciones que la OMS informó habían dejado como enseñanzas al mundo esta nueva enfermedad (SARS, por sus siglas en inglés), ello como resultado de la aparición del primer coronavirus (CoV SRAS) en China, con epicentro en la provincia de Guangdong, en el 2002.

La presentación aquí de las siete lecciones que el CoV SRAS dejó al mundo en abril de hace 16 años sirve para constatar si todas o algunas de las enseñanzas fueron aprendidas por los países miembros de la OMS, más de 200 de los cuales vienen sufriendo la pandemia mundial del COVID-19, enfermedad originada también en China, con epicentro en Wuhan (Hubei), por un nuevo coronavirus (CoV SRAS 2) mucho más mortal, pues a la fecha lleva más de 163 mil víctimas e infectado a más de 2 millones de personas.

En el 2003, la OMS señaló en su documento “la llegada repentina y mortal del SRAS al ámbito de la salud mundial quizás haya sido en algunos aspectos la más dramática. Su contención rápida es uno de los mayores logros de la salud pública de los últimos años. Pero es oportuno preguntar en qué medida se debió ello a la buena suerte, aunada a la ciencia. ¿Cuánto nos hemos aproximado a un desastre sanitario internacional? ¿Qué fue lo que inclinó el fiel de la balanza? La respuesta internacional al SRAS servirá de modelo para las futuras estrategias de lucha contra epidemias infecciosas”.

Presentamos, las siete lecciones dejadas al mundo por el SARS:

La primera lección

  • Notificar con prontitud toda enfermedad que pueda propagarse a nivel internacional.
  • Reconocer que ocultarla por temor a las consecuencias sociales y económicas tiene un precio muy alto en salud y defunciones, pérdida de credibilidad ante la comunidad internacional, consecuencias económicas para el país y vecinos.
  • Riesgo concreto de que los brotes se propaguen y escapen de control.
  • Reconocer que el fortalecimiento de los sistemas de alerta y respuesta ante brotes epidémicos es la única manera de defender la seguridad de la salud pública no sólo frente al SRAS, sino también frente a cualquier amenaza infecciosa futura, incluidas las que pudieran estar causadas deliberadamente.

La segunda lección

  • Alertas mundiales oportunas, especialmente si reciben un apoyo amplio de una prensa responsable, amplificadas merced a las comunicaciones electrónicas, son eficaces para elevar la conciencia y la vigilancia a niveles que permiten impedir que los casos importados de una infección emergente y transmisible den lugar a brotes significativos.
  • La toma de conciencia también ayuda a explicar la velocidad con la cual los países en desarrollo establecieron planes de preparación para sus servicios de salud y lanzaron campañas contra el SRAS.

La tercera lección

  • Que las recomendaciones sobre viajes, incluidas las medidas de cribado en los aeropuertos, contribuyen a contener la propagación internacional de una infección emergente.

La cuarta lección

  • La colaboración internacional entre científicos, clínicos y expertos en salud pública del mundo dispuestos a dejar de lado la rivalidad académica y colaborar en bien de la salud pública cuando la situación así lo requiere.

La quinta lección

  • Las deficiencias de los sistemas de salud permiten que las infecciones emergentes se amplifiquen y se propaguen y comprometan la atención de los pacientes. Por lo tanto, el fortalecimiento de los sistemas de salud merece alta prioridad.
  • Muchos problemas de larga data aparentemente insolubles venían debilitando los sistemas de salud se están corrigiendo.

La sexta lección

  • A falta de un medicamento curativo y de una vacuna preventiva, las intervenciones existentes, adaptadas en función de los datos epidemiológicos y apoyadas por un compromiso político y por el interés del público, pueden ser eficaces para contener un brote.

La sétima lección

  • Destaca una de las principales dificultades afrontadas durante las actividades de contención del SRAS: la comunicación de riesgos sobre las enfermedades infecciosas nuevas y emergentes constituye un gran desafío. Se trabaja en esa dirección teniendo al mismo tiempo presente el riesgo de que se utilice un agente biológico en un acto de terrorismo.
  • El SRAS no será la última enfermedad nueva que aproveche las condiciones del mundo moderno. En los dos últimos decenios del siglo XX aparecieron enfermedades nuevas a razón de una por año, y esta tendencia seguramente proseguirá.
  • La contención rápida del SRAS es un éxito de la salud pública, pero también una advertencia. Es una demostración del poder que tiene la colaboración internacional cuando está respaldada por las instancias políticas más altas.
  • Aunque las medidas de control resultaron eficaces, causaron grandes trastornos y consumieron una enormidad de recursos, y esto quizá no hubiera sido sostenible con el transcurso del tiempo.
  • Si el SRAS vuelve a aparecer durante una temporada de gripe, los sistemas de salud de todo el mundo quedarán sometidos a una presión extrema mientras tratan de aislar a todos aquellos a quienes se aplica la definición de caso clínico hasta que pueda evaluarse el diagnóstico. La vigilancia continua es vital.
RELATED ARTICLES

Dejar comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Advertisment -

Most Popular