martes, septiembre 21, 2021
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Cusco, colegio para hijos de caciques y españoles exigía como requisito ser patriotas

Alumnos de todas las clases empezaron a estudiar en el colegio cusqueño a inicios de la república. Foto referencial. Foto: Freepik.

Investigación: Ítalo Sifuentes Alemán

Con el inicio de cada año escolar, resulta imposible olvidar la historia que hay detrás del Colegio Nacional de Ciencias y Artes, fundado por Simón Bolívar por decreto del 8 de julio de 1825. Imposible porque así como existe el antagonismo entre la ciencia y el arte, esta institución de la joven república tuvo como base de creación dos centros educativos de origen colonial en los que en cada cual existió la aplicación consentida de ideales conservadores y liberales.

Estos centros educativos fueron el Colegio San Francisco de Borja y el Colegio Real de San Bernardo. El primero funcionaba solo para los hijos de los caciques y el segundo exclusivamente para los hijos de los españoles. El primero funcionaba inspirado en los conceptos liberales y el segundo imbuido en el conservadurismo. En ellos estudiaban alumnos de estructuras sociales opuestas a los que no necesariamente preparaban para formar parte de una sola sociedad capaz de superar sus contradicciones.

No obstante, Bolívar y los peruanos dirigenciales de la naciente república creyeron en 1825 que había llegado la hora de fusionar estos dos colegios y que convertido en uno solo sería el espacio natural donde debían estudiar los peruanos patriotas sin distingo de si los alumnos eran descendientes de incas o españoles que vivían en Cusco.

De esta manera, se creó fuera de Lima la primera institución educativa republicana para los peruanos de todas las sangres que habitaban en la ciudad imperial y zonas aledañas. El requisito para la matrícula era ser patriota, es decir estar en contra del retorno del imperio español.

El Colegio Nacional de Ciencias y Artes funcionó en Cusco a inicios de la república en el local del Colegio San Francisco de Borja, institución que fue fundada por la orden jesuita, la cual como se sabe fue expulsada de los territorios españoles en 1767 bajo la acusación de instigar contra la estabilidad de este imperio europeo. El nombre de Francisco de Borja precisamente lo llevaba en honor a este integrante de la Compañía de Jesús, la cual fundó Ignacio de Loyola.

En sus primeros años republicanos este colegio tuvo 13 rectores, el primero de ellos Miguel de Orosco (1825-1826), y el último (1960) Jenaro Fernández Baca.  Durante la Guerra del Pacífico fue rector (1877 a 1882) el coronel EP doctor Simón Barrionuevo. El año pasado esta institución emblemática del Cusco celebró su 193 aniversario de fundación con un desfile de alumnos y ex alumnos rememorando la participación de sus antepasados en dicha guerra con Chile.

Cuando una parte de este colegio funcionó solo para los hijos de caciques, la curricula consistía en el dictado de los cursos de Religión, Historia, Gramática, Aritmética,  Literatura y Latín, ello con el fin de formar un pensamiento más proclive a los intereses del reino español que al mundo andino al que ellos pertenecían y muchos ansiaban volver.

De este modo, los hijos de los descendientes de los jerarcas del imperio incaico fueron cultivando ideas liberales que con el tiempo los llevaron a rechazar la dominación imperial, ocurriendo lo que siempre temieron las autoridades virreinales. La educación era una herramienta de evangelización.

En cuanto al funcionamiento que en la época colonial tuvo este colegio, dijimos estaba dedicado a los hijos de los españoles que habitaban en el Perú. Era el Colegio Real de San Bernardo, fundado en 1619 y que funcionó a partir de la autorización real dada en 1578 y sobre cuya base la orden jesuita consiguió tanto la autorización real como la pontificia para la “Universidad de San Ignacio de Loyola” otorgada el 9 de julio de 1621 mediante la Bula Papal “In Supereminente Apostolicae Sedis Specula” y refrendada  el 2 de febrero del año siguiente por Felipe IV mediante  cédula real.

Como dijimos, sobre la base de estos dos colegios en 1825 el libertador venezolano decretó el funcionamiento  del Colegio Nacional de Ciencias y Artes. El documento se publicó en Caracas en 1826 y se encuentra en el Tomo IV del libro “Colección de documentos relativos a la vida pública de Simón Bolívar”.

Aquí lo damos a conocer textualmente:

“PARA QUE SE ESTABLEZCA EN EL CUZCO UN COLEGIO DE ESTUDIOS DE CIENCIAS Y ARTES. SIMON BOLIVAR libertador de Colombia, y del Perú, etc., etc., etc. Considerando: 1. Que la educación de la juventud se halla casi abandonada por la insuficiencia de los establecimientos destinados a tan interesante objeto; 2. Que la ilustración de este importante departamento depende de la reforma de su antigua enseñanza; 5. Que a este fin es necesario crear un establecimiento público de instrucción en que se reúnan todos los ramos de enseñanza;

Decreto:

1º. Que se establezca en esta ciudad un colegio de estudios de ciencias y artes con el título de colegio del Cuzco.

2°. Que la casa de los extinguidos Jesuitas, in clusa su iglesia, se emplee en este establecimiento,

3°. Que los colegios de S. Bernardo y del Sol se reúnan en dicha casa formando un solo cuerpo.

4°. Que las rentas que han poseído hasta aquí los Betlemitas de esta ciudad, las de los colegios de S. Bernardo y el Sol, la caja de censos, y las temporalidades de este departamento, sean aplicadas a la dotación del nuevo colegio del Cuzco.

5°. Que del producto de estos mismos fondos se saquen los gastos de la refacción de dicha casa, a fin de que con la brevedad posible se ponga en planta el colegio de estudios del Cuzco.

6°. Que entre tanto se arregla por el soberano Congreso el plan general de estudios, se sujete este establecimiento a un reglamento provisional, que comprenda su administración económica, y el método que deba observarse en la enseñanza.

7°. El prefecto del departamento cuidará con el mayor celo y vigilancia del puntual cumplimiento de este decreto.

8º. El secretario general interino queda encargado de su ejecución y cumplimiento. Imprímase, publíquese y circúlese. Dado en el Cuzco, a 8 de Julio de 1825. 6. y 4.- – SIMÓN BOLÍVAR. Por orden de S. E.—Felipe Santiago Estenós”.

PERÚ BICENTENARIO

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