viernes, noviembre 26, 2021
InicioDestacadosEl pisco como botín. Perú denuncia el caso ante Chile. Desaparecen botijas...

El pisco como botín. Perú denuncia el caso ante Chile. Desaparecen botijas para abastecer por un año a los marinos de Cochrane

Botija en el Museo del Pisco (Paracas).

Investigación ÍTALO SIFUENTES ALEMÁN 

En algún momento de sus vidas los marinos Francis Drake y Thomas Cochrane tuvieron que ver con el pisco, la bebida peruana reconocida internacionalmente desde el siglo XVI por sus consumidores y comerciantes. Ambos fueron vicealmirantes y expedicionarios al servicio de la corona inglesa y, por esos vuelcos que da la vida, terminaron involucrados y denunciados por acciones de piratería. El puerto de Pisco, de donde se embarcaba dicho aguardiente de uva, fue testigo de este accionar.

En el caso de Drake fue en 1580, según anotó el investigador peruano Emilio Romero. El marino ingresó al colonial puerto de Pisco para hacer un insólito canje: prisioneros por 300 botijas de este aguardiente de uva. Los prisioneros eran los habitantes locales de esta estratégica zona ubicada al sur de Lima y el pisco del rescate era un producto ya apetecido desde fines del siglo XVI por navegantes en esta costa del Pacífico.

Ahora ya se conoce que las botijas, según las medidas estándar, tienen una capacidad de almacenar unos 20 litros de pisco. Las 300 botijas que se llevó Drake habrían sumado un contenido total de 6 mil litros de este cotizado aguardiente de uva.

Drake fue un pirata que asolaba puertos que estaban bajo el dominio español y Pisco era uno de ellos. Desde este puerto se embarcaban cientos de botijas de esta bebida rumbo a otras regiones americanas y de otros continentes. Además, el aguardiente era apetecido por los pescadores de ballenas que vendían su grasa para la elaboración de velas que, aparte de servir para iluminar las embarcaciones, se utilizaban en las casas y calles de las poblaciones coloniales. El océano Pacífico era rico en esta especie marina.

Casi 3 siglos después la historia siguió siendo la misma, solo que esta vez se trata del marino Cochrane y su paso por Pisco. Este vicealmirante ya había navegado frente a las costas de dicho puerto, pero fue el 8 de setiembre de 1820 en que tuvo la oportunidad de desembarcar como parte de la expedición libertadora que llegó con el general argentino José de San Martín a la cabeza.

Esta es una historia casi desconocida. Aquí los detalles:

Fue el propio gobierno de San Martín quien autorizó denunciar por piratería a Cochrane tras dicho desembarco. En el siguiente documento que aquí presentamos se aprecia que una dotación de pisco para catorce meses desapareció y solo quedó para un aprovisionamiento de dos meses, es decir el reclamo fue por la sustracción de un año de pisco que el propio Cochrane había calculado había para los marinos que con él llegaron en las 8 embarcaciones de la escuadra a su mando, entre ellas la fragata de guerra O´Higgins. La tripulación total de estos navíos fue de 1,624 marinos, entre americanos y europeos. ¿Cuánto pisco puede consumir durante un año 1,624 marinos?

La denuncia del gobierno de San Martín está registrada en el documento fechado el 11 de marzo de 1822, el cual fue presentado ante las autoridades de Chile por los funcionarios Juan García del Río y Diego Paroissien. Cochrane había participado en la expedición libertadora a nombre del gobierno de Chile.

En este documento se lee que:  

“Entre los varios artículos que tomó el ejército de Pisco después de su desembarco fue tal la cantidad de aguardiente que se distribuyó a la escuadra, y en especial a la O’Higgins que lord Cochrane aseguró a S.E. que ‘los buques de su mando estaban completamente surtidos de aquella bebida para catorce meses’, y sin embargo antes de dos empezó a solicitar aguardiente para ellos. En el parte que da de la toma de la fragata de guerra Esmeralda, participa a su Excelencia el General en Jefe de la expedición libertadora, “que se había encontrado a bordo de aquel buque jarcia y otros pertrechos para dos años” y cinco meses después dice que “los buques y tripulaciones de la escuadra se pondrán en estado de imposibilidad de continuar el bloqueo: los buques por falta de velas y jarcia, y las tripulaciones por la de ropa”. Apenas parece creíble que lord Cochrane incurriese en tan inmediata contradicción, y solo puede esta explicarse con el hecho de que él remitía a Guayaquil las jarcias y pertrechos tomados en la Esmeralda para que allí se vendiesen, y de cuya conducta no ha dado cuenta al Jefe a cuyas órdenes servía”.

PERÚ BICENTENARIO

 

RELATED ARTICLES

Dejar comentario

Please enter your comment!
Please enter your name here

- Advertisment -

Most Popular