“Nací en Pampamarca”, afirmó la cusqueña Micaela Bastidas antes de ser ejecutada en 1781

Su testimonio del 20 de abril de 1781 figura en el expediente judicial de la Real Audiencia de Lima. De esta manera, se esclarece el lugar de nacimiento de esta patriota de todos los peruanos y libertarios del mundo. Un orgullo nacional de todos los tiempos

Investigación ÍTALO SIFUENTES ALEMÁN

PERÚ BICENTENARIO 20 / 02 / 2020

La transcripción de este documento histórico de 1781 que aquí por primera vez mostramos, permite dilucidar para siempre la incógnita respecto al lugar de nacimiento de Micaela Bastidas, la lideresa de la gran rebelión de 1780 que remeció al virreinato español desde el Cusco, y en la cual participaron su esposo José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II, y otros cientos de indígenas y mestizos, los que finalmente fueron ejecutados luego del proceso judicial de rigor.

En el expediente judicial de la Real Audiencia de Lima constan los testimonios y confesiones de Túpac Amaru, Micaela Bastidas y todos los demás implicados en la rebelión que se inició el 4 de noviembre de 1780.

El testimonio y confesión de Micaela Bastidas en el documento aparece de manera textual de la siguiente manera: “En la ciudad del Cusco, a veinte y dos días de abril de mi setecientos ochenta y un años, ante el señor Benito de Mata Linares, del Consejo de su Majestad, Oidor de la Real Audiencia de Lima, compareció una mujer que se halla presa en este cuartel, de quien recibió juramento, que hizo por Dios, Nuestro Señor, y una señal de cruz”.

Tanto narradores, escritores, periodistas e, incluso, historiadores, durante décadas han venido colaborando con la distorsión de la historia, en tanto afirmaron en sus libros y otros escritos -sin tomar en cuenta el propio y contundente testimonio de Micaela Bastidas Puyucahua-, que esta patriota y heroína de la emancipación peruana y americana había nacido en Tamburco, poblado de Abancay, e incluso, que había nacido en la misma ciudad de Abancay.

El contenido del expediente judicial es sumamente claro y contundente con el testimonio de Micaela Bastidas, quien en el proceso afirmó: “Y siendo preguntada, cómo se llama, de dónde es natural, su edad, estado, calidad, y si sabe la causa de su prisión, dijo: llamarse Micaela Bastidas, natural del pueblo de Pampamarca, que es mayor de 25 años, casada con José Gabriel Túpac Amaru, cacique de Pampamarca, Tungasuca y Surinama, y que sabe estar presa porque su marido mató al corregidor Arriaga”.

Ejecutados en 1781

Micaela Bastidas, la mujer que junto a su esposo condujo la gran rebelión, que también ejerció con gran responsabilidad su papel de consejera política, fue sentenciada a muerte el 15 de mayo de 1781 y ejecutada tres días después junto a su familia y otros patriotas.

Ese 18 de mayo también murió ejecutado José Gabriel Condorcanqui Noguera, Túpac Amaru II, el primer y gran líder peruano contra los abusos que la monarquía realizaba no solo en Cusco y el Alto Perú, sino también en otros territorios del sur andino peruano. Dos meses antes de su ejecución, este patriota había jurado ante sus súbditos como rey inca de los territorios que habían pertenecido al imperio incaico.

José Gabriel Túpac Amaru, era el cacique y gobernador de Pampamarca, Tungasuca y Surinama, en la provincia cusqueña de Tinta.

La cusqueña Micaela Bastidas, antes de ser ejecutada en la Plaza de Armas de Cusco, tuvo el día de su proceso judicial como abogado defensor a Gregorio Murillo, y como fiscal acusador al abogado Pablo de Figueroa, ambos miembros de la Real Audiencia de Lima.

Ella compareció ante Benito de Mata Linares, del Consejo de su Majestad, Oidor de la Real Audiencia de Lima, es decir el juez designado por el virreinato para que conociera y decidiera sobre esta causa que, por cierto, dado el control absoluto del poder realista, la condena a pena de muerte fue básicamente un trámite.

Túpac Amaru II, Micaela Bastidas y los demás rebeldes fueron procesados por insurrección contra la monarquía y el ajusticiamiento del corregidor de Tinta, el coronel Antonio de Arriaga, en Tungasuca el 10 de noviembre de 1780.

Una vida en Cusco

En Pampamarca, que pertenece a la provincia de Canas (Cusco), creció Micaela Bastidas, y en Surinama, en la Iglesia de Nuestra Señora de la Purificación, contrajo nupcias el 25 de mayo de 1760 con el cacique José Gabriel Condorcanqui Noguera, descendiente legítimo del inca Túpac Amaru I. Desde Tungasuca, ella supo organizar y coordinar las acciones de los rebeldes contra los realistas.

Sobre sus actos heroicos, trascendencia y su papel como mujer en la independencia peruana sus biógrafos han escrito de manera elocuente mostrando archivos y documentos irrefutables. Aquí contribuimos con esclarecer el lugar de su nacimiento, detallado por ella misma en la plenitud de sus capacidades, ejecutada a los 25 años de edad, por esta peruana de todos los lugares y todos los tiempos. Un orgullo para todos los peruanos.

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